lunes, 26 de marzo de 2012

Tarde con mamá.

Terminamos de comer y decidimos que iríamos a mirar cosas para la casa nueva.
Eran aproximadamente las tres y cuarto y ya estábamos adentrándonos en todas las tiendas que podíamos, ya no solo de muebles y cosas para casa, sino de ropa.
Dejándonos llevar por la tarde, las horas y los minutos; hablando cada una de nuestras cosas, riéndonos y disfrutando madre e hija. 
Salíamos y entrábamos. Nos reíamos y nos centrábamos en mirar cosas. Cogíamos y dejábamos ropa. Hacíamos el tonto como dos niñas pequeñas.


La tarde del lunes se nos echaba encima, ambas estábamos cansadas, y aún en casa quedaban muchas cosas por hacer.
Decidimos volver muy contentas con nosotras mismas.


La verdad es que tardes como estas me hacen darme cuenta de lo mucho que quiero a mi madre y de la gran persona que es.




Te quiero mamá.





La quiero como a la que más y eso, ella lo sabe. 
  









No hay comentarios:

Publicar un comentario