Hoy me he levantado, he bajado a desayunar y mientras lo hacía estaba pensando en qué había soñado.
Haciendo memoria y teniendo pequeños recuerdos de por la noche, se me vino a la cabeza el verano.
Había soñado con Mallorca.
Que recuerdos, lo que me gustaría estar allí sin hacer nada; estar en la playa viendo el horizonte, oír y ver como las olas rompen en la orilla, tomar el sol, dar largos paseos de un extremo a otro, bañarme, compartir momentos con mi familia, echar de menos a los de aquí, salir de la rutina, sentirse libre.
Adoro Mallorca, y cada año que pasa más, ¿se me nota, no?
Yo recordaba todo eso, mientras veía por la ventana como se movían las hojas de mi jardín, mientras echaba de menos ponerme unos calcetines para que me abrigasen los pies fríos de por la mañana, mientras cogía la taza bien caliente...
Aún así, con ganas e ilusión espero impaciente el verano próximo.
PD: MAMÁ, TE PIDO QUE NO DEJEMOS DE IR NUNCA, POR FAVOR.
No hay comentarios:
Publicar un comentario